Se agita tu alma, cuando notas que me acerco a ti. De nuevo suspiras, como cada noche esperas, impacientes pálpitos en tu pecho, y tu mente desea tanto sentir de nuevo esa sensación que te provoca mi respiración... No te negaré, que estuve pensando en tí. Nuevas formas de excitarte, de contemplar tus gestos y provocarte. No quiero ser objeto de tus sueños, tampoco ser imagen de tu futuro tan efímero, mi vida acabó y mi esencia se largó con mi alma a Cuba, paraiso de ilusiones tan transparentes e inalcanzables como la felicidad, ¡ Madura ! , en esta vida nada perdura, solo mi cuerpo y una sensación parecida a la de vivir caminan sobre este suelo, a veces tan imprudentes mis pasos, y esque no hago caso a ley o norma que se imponga a mi camino, salté todos los muros, cada cual mas alto que el anterior, y los muy ignorantes siguieron poniendome barreras que sin difultad sobre pasé, no me arrepiento de nada, cada experiencia fué única y ahora puedo hablar y callar bocas de los que alzen su voz por encima de cualquier cosa.
Desviando mi atención de reojo hacia tu escote, pienso en el tacto de tu piel mientras tu me cuentas tus sentimientos, y esque, te repito, que mi esencia y mi alma se largaron a un paraiso perdido del que es imposible salir, atrapada mi mente en el maldito deseo de satisfacer al cuerpo, mi único tesoro después de perderlo todo. Pero que más da, cuando llega la hora, todo objeto desaparece, demasiado tarde para darnos cuenta de que el mayor tesoro lo perdemos al cerrar los ojos y dejar de observar el cielo. Se acabó la poesía, basta de tonterías, quiero tu cuerpo sobre el mio, contemplarte y admirarte, escribir sobre tu piel a fuego mi nombre...
Y no me olvides, porque volveré a hacer temblar tu corazón con mis pasos, volará mi aroma por tu almohada, haciendote perder los estribos una vez más...

